Cuando nos referimos a “renta variable”, lo hacemos al conjunto de instrumentos financieros que no permiten conocer por anticipado la rentabilidad que se obtendrá. A diferencia de la renta fija, los flujos de renta variable son indeterminados y desconocidos. En un activo de renta variable lo único que conocemos el precio de compra o de venta.
El ejemplo típico de un instrumento de renta variable son las acciones de las sociedades. Estos títulos convierten en accionista y por tanto en propietario a su poseedor, otorgándole una serie de derechos políticos y económicos, entre los que podemos citar: (más…)