IEDGE – Respuestas ante el cambio

Lunes, 28 de noviembre de 2011 por Silvia Ahumada

“Saber como se conducen los demás requiere inteligencia, pero conocerme a mi mismo requiere sabiduría, Manejar las vida de los demás requiere fuerza, pero manejar mi propia vida requiere verdadero poder”. Lao Tse

Somos responsables de cambiar nuestro comportamiento hasta que obtengamos los resultados que queremos. Las nuevas cosas producen incomodidad. La mayoría de las personas no superan la incomodidad y se cierran en la zona de confort. Lo único que se puede controlar de los cambios es como reaccionar ante ellos.

Existen tres clases de respuesta ante el cambio y que el ser humano es capaz de controlar, estos son el propio comportamiento, los pensamientos y las imágenes que se guardan en la mente. Cuando una persona miente, cuando dice “no puedo” , cuando se enfoca en los fracasos y no en los éxitos y cuando se rodea de personas que le juzgan, los pensamientos tienen un efecto físico importante.  Los pensamientos y los de los demás afectan profundamente a las personas… si lo permiten. (más…)

IEDGE – Cambio, ¿Una historia de Terror?

Lunes, 11 de julio de 2011 por Silvia Ahumada

Si multiplicamos el cúmulo de experiencias de una sola organización sometida a un proceso de cambio por el número total de organizaciones que están pasando por ellos- empresas, organismos públicos, asociaciones sin ánimo de lucro, instituciones educativas- empezaremos a creer que el mundo entero está poblado por gente angustiada que intenta comprender y controlar los cambios. Cosa que, por otra parte, no dista mucho de ser cierta. (más…)

IEDGE – La Transformación se genera por Supervivencia. Parte II.

Lunes, 2 de mayo de 2011 por Roberto Romero

“La Supervivencia de una persona o un grupo de personas se genera si su capacidad para transformarse es mayor o igual a las adversidades que el entrono le presenta.” (Evans. 2002)

S = T E

Donde:

S= Supervivencia

T= Transformación

E= Entorno (más…)

IEDGE – Coaching Emocional ¿Resistente o Resiliente?

Miércoles, 27 de abril de 2011 por Silvia Ahumada

Hace poco conversando con una persona que considero muy sabia me dijo “Siento una gran tristeza por la muerte de mi esposo y es algo que no puedo remediar, pero comparado con la grandeza de la vida va a ser pequeño”. Durante años, se había considerado que un drama personal tenía que conducir inevitablemente a una psicopatía. La experiencia, sin embargo, contradice esta perspectiva. No soportamos más de dos grandes tragedias a lo largo de nuestra vida. El ser humano tiene un límite de aguante de dos adversidades serias, de esas que conmueven la vida, que amenazan el equilibrio físico o mental e incluso amenazan la existencia. Ante experiencias trágicas, solamente algunas personas saben aprender a salir reforzadas. (más…)

IEDGE – La Transformación se genera por Supervivencia Parte I

Miércoles, 16 de marzo de 2011 por Ahumada And Partners Dirección de Personas

“Las personas no cambiamos en el SER, cambiamos en el HACER.” (S. Ahumada 2005), es por eso que Darwin no se equivocaba con su ley de Supervivencia y el instinto de conservación de las personas: “En la  lucha por la supervivencia sólo sobreviven los más aptos.” (C. Darwin 1842.) Es decir los que están dispuestos a transformarse, a HACER algo diferente. Los que cambian son los que se convierten en personas aptas y por tanto sobreviven a lo que el entorno les presenta. (más…)

El Cambio siempre debe ser hacia adelante en positivo

Martes, 18 de enero de 2011 por Roberto Romero

Siempre he pensado que el cambio debe comunicarse en positivo y con una perspectiva de logro hacia el futuro buscando un sentido hacia adelante, no con respuestas del pasado o hechos fundamentados en ejercicios anteriores: “El cambio debe hacerse hacia adelante.” (S. Ahumada 2003). (más…)

¡Modificación! Cuando tu necesidad de logro es mayor a tu necesidad de seguridad

Domingo, 2 de enero de 2011 por Ahumada And Partners Dirección de Personas

Todas las personas tendemos a buscar armonía y equilibrio a través de lo que la biología conoce como: homeostasis: un estado interno de equilibrio generado por la satisfacción de nuestras necesidades básicas hasta las más complejas como respirar, comer, vestir, descansar, pertenecer, ser reconocido hasta trascender. Cuando por el contrario existe un desequilibrio, nuestro cuerpo genera un impulso que nivela el faltante de energía interna al que yo llamo: Necesidad.

Si te hace falta aire optas por respirar, si disminuyen los nutrientes de tu cuerpo te da por comer, al cambiar la temperatura exterior modificas el vestir, cuando gastas energía tu cuerpo te pide descansar, si buscas una mayor o menor adaptación al entorno logras pertenecer, la aprobación o desaprobación de las personas hacia ti concluye en que seas reconocido y dejar huella o no en lo que haces, implica trascender. Falta de aire, disminución de nutrientes, cambio de temperatura, desgaste de energía, búsqueda de adaptación y el dejar huella son impulsores que nivelan tu energía interna, y la convierten en una necesidad satisfecha. (más…)

IEDGE – El Modelaje

Lunes, 29 de noviembre de 2010 por Ahumada And Partners Dirección de Personas

A lo largo de nuestras “trayectorias” -para algunos- se viven “procesos”; la opción de otros, que son acompañados por figuras que dejan un marcaje personal en el camino, a lo que llamamos modelos. Uno mismo, una persona, un grupo de personas, una organización, una manera de estructurar una compañía, la forma de resolver problemas o de enfrentar  situaciones, es un modelo que te deja instantes, momentos, vivencias y aprendizajes que son parte de tu cultura, que marcan tu persona, y el rumbo que debes seguir.

Lo que distingue a una cultura de otra, es lo que las personas pueden pensar, decir o hacer dentro de ella, tomando como referencia, los modelos que la han hecho fuerte porque han institucionalizado valores, creencias, supuestos entendidos, formas de SER y de reaccionar, invitando al SEAMOS dentro de un mismo entorno y un contexto que los identifica.

El modelaje lo defino como el proceso o la trayectoria en el que un individuo decide SER parte de una complicidad con otra persona, a la que reconoce como MODELO, para convertirse en una unidad, invitando al SEAMOS dentro de un entorno y contexto que los caracteriza: como lo puede ser la empresa, el sector económico que comparten, el giro de negocio al cual se dedican, su apellido, un título, su profesión, el fraccionamiento donde viven, el partido político al que pertenecen o el líder con el que se identifican.

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IEDGE – Cambiar es: ¿quitar? ¿mover de lugar? o más bien agregar…

Jueves, 18 de noviembre de 2010 por Roberto Romero

El ser humano evoluciona desde su nacimiento, experimenta cambios cuando crece y se reproduce y lo deja de hacer hasta que muere. Cambiar es signo de desarrollo y en las empresas hoy es algo que no podemos evitar. Lo que no es igual para todos, es el significado que percibimos del verbo cambiar.

Para el 55% de las personas cambiar significa quitar algo, restar recursos o eliminar a alguien. En las compañías esto lo vemos reflejado cuando el cambio se asocia con recorte de personal, disminución de presupuesto, eliminación de puestos, cierre de unidades de negocio, reducción de la jornada laboral, ajuste en prestaciones o eliminación de tecnología.

El 38% de las personas registra el cambio como mover algo de su lugar: establecer movimientos internos de personas, enroques,  transferencias, cambios de área, movilidad regional, movimientos físicos, outsourcing, outplacement, departamentalización, centralización, o incluso cambiar de proveedor.

Pero cambiar es realmente agregar, adicionar, conjuntar, sumar esfuerzos, como sólo el 7% de las personas lo percibe.

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IEDGE – Fanáticos del Comportamiento

Lunes, 26 de abril de 2010 por Ahumada And Partners Dirección de Personas

Hoy por hoy los retos que enfrentamos de forma personal y organizacional exigen que el directivo tenga una mentalidad flexible, generadora de cambios en entornos de alta velocidad.

Para poder gestionar dichos cambios es necesario pensar, sentir o actuar de forma diferente. El problema es que parece que  el cambio es algo tan difícil que prefiriéramos orientar los esfuerzos a resultados tangibles  sin revisar  los comportamientos que se están generando para la obtención de los mismos. Lo importante no es si llegaste o no a la meta, lo importante es cómo lograste el resultado y eso es en sí el comportamiento. Lo que importa es lo que se hace no lo que se piensa ha de hacerse.

Nosotros entendemos al comportamiento como toda acción humana voluntaria que se da como resultado de estímulos internos o externos y que nos llevan  a tomar decisiones. Dicha acción se convierte en un motor cuando se alinea la decisión, la acción y la emoción que genera esa conducta.

Comportamiento o Conducta como una “Multiplicidad de acciones, que se integran constituyendo una unidad global caracterizada por una dirección”  [1]

La cuestión es que en ocasiones hablamos del comportamiento como si fuera un elemento psicológico. Los comportamientos humanos no son rasgos de la personalidad o del temperamento, ni tampoco son conocimientos. El comportamiento se puede medir en el momento de la acción, en el desarrollo y por diferencia el grado de aprendizaje.

Cuando se toman decisiones que generan incertidumbre el comportamiento se debe evaluar frente a los riesgos que implica dicha acción. Identificar el potencial del comportamiento es la clave para revertir las consecuencias de los riesgos, siempre ajustando las decisiones claves con respecto a los impactos.

Cambio y comportamiento: Aliados inseparables

Cualquier cambio profundo requiere una reconformación del comportamiento, es decir, pensar, sentir o hacer algo de forma distinta. En un mundo ideal, las organizaciones deberían ser capaces de transformar sus estrategias y reforzar su competitividad al mismo tiempo que realizan la intervención en unos cuantos meses. Entendemos el proceso de “ intervención” como una serie de fases que nos llevan a resolver las discrepancias, brechas o “gaps” entre los problemas diagnosticados y la situación deseada. Lo que se conoce como la diferencia entre el “As- Is” y el “To be”.

Un problema es una situación que hay que resolver, que tiene solución. La restricción o problema raíz siempre debe estar en el “intorno” ( dentro de la empresa) para resolver los efectos indeseados. La solución surge de una ruptura con la antigua forma de pensar o hacer las cosas. El estudio del comportamiento proporciona elementos para diagnosticar gaps y cerrarlos por medio de la intervención [2]

Es bien sabido que el proceso de cambio pasa por diversas fases que por lo general contemplan un período prolongado de tiempo y  de recursos destinados. Desde el diagnóstico de la situación real hasta la intervención o desarrollo de alternativas, aún cuando se tengan planes de trabajo con cronogramas establecidos, la “acción humana”  tiende a buscar más rápido el resultado saltándose pasos o procesos que al final resultan fundamentales.

Cometer faltas graves en cualquiera de las fases del cambio reduce la velocidad en la obtención de resultados y reduce las mejoras que con gran esfuerzo personal o de equipo se habían concluido. La cuestión es compleja ya que seguimos dividiendo el cambio en elementos y luego tratamos de gestionar los elementos por separado. Esto lo consideramos un error ya que en el caso de cualquier proceso de cambio el reto se produce en la dinámica de las fases o acontecimientos presentados no en sí en cada elemento independiente. Es un proceso mental más que “mecanicista”.

Lo anterior lo podemos explicar en la organización entendiendo en primera instancia nuestra postura sobre la función directiva.  Un directivo tiene tres roles fundamentales, en lo estratégico parte de la visión para definir estrategias, en lo ejecutivo debe comunicar y gestionar las actividades para el logro de objetivos y como líder, debe motivar y desarrollar a sus colaboradores.  Es decir que la función directiva tiene un componente técnico, un componente emocional y un componente ético.

Esta visión más allá de lo mecanicista confirma la visión antropológica del directivo en la gestión del cambio como estratega, ejecutivo y líder.

La falta de experiencia en procesos de cambio, en renovación organizacional o transformación nos debe impulsar a la reflexión sobre el comportamiento individual y organizacional para que los procesos de cambio sean más llevadores y sobre todo que los resultados esperados se produzcan en el tiempo y forma estipulados.

“Quien no puede cambiar la trama misma de sus pensamientos nunca podrá cambiar la realidad, y por lo tanto no hará ningún progreso” [3]

Las organizaciones que permanecen  tienen una visión clara una misión esencial y unos valores que perduran en el tiempo,  lo anterior les permite que su estrategia y prácticas se equilibren ante los retos que se les presentan.

Conseguir sacar adelante un proyecto de cambio dista mucho en lograr la influencia del comportamiento frente a ese cambio. A veces no somos conscientes de las emociones que experimentamos cuando actuamos de una u otra forma y consiguientemente no las explicitamos.  Goleman define a la emoción  como un “estado mental poderosamente cargado de sentimiento”. [4]

La emoción como estado interno fisiológico y mental busca mantener el equilibrio en nuestras acciones – casi como un signo de supervivencia de los seres humanos- ya que regula la satisfacción de nuestras necesidades. La expresión de “lo emotivo” es el resultado de la experiencia y cultura aprendida a lo largo de nuestra vida.

EMOCION INTELIGENTE

Aún cuando existe mucho escepticismo en el tema, estamos completamente convencidos que el cambio tiene que ver esencialmente con comportamientos emocionales. El entender el comportamiento emocional  debe ser la pauta para la interacción individual y organizacional, es decir, para dirigir personas y lograr resultados en conjunto.

Y es que tomando como referencia  nuestra experiencia desde la familia, en la dirección de personas, en la consultoría, en la docencia, en experiencias  artísticas incluso, en resumen, en la observación permanente del comportamiento humano -que es en sí una forma de vida-no tenemos la menor duda de que explorar el comportamiento es el camino para manejar la capacidad emocional que hay en todas las acciones humanas frente a los cambios, sobre todo si eso nos permite evolucionar.

En efecto el modo como hacemos y sentimos las cosas tiene tanto o más importancia que las razones por las cuáles las hicimos.

El manto en el que se envuelve el comportamiento nos orienta a descubrir las cosas que nos hacen sentido, nuestro propio criterio de lo que es importante a lo largo de nuestras acciones. El comportamiento es misterio y eso trasciende cualquier operación matrmàtica. Lo que queremos desenmarañar es la presión en la que el tema del comportamiento está metido. Y se nos ocurre que con un modelo podemos iniciar un camino. La presión a la que me refiero es la de los espectadores  que piensan que “más vale no cambiar al mundo” y claro el tema se desvanece en nuestra cara. De verdad, entender el comportamiento es todo un arte.

Peter Pan tenía razón. Cuando Campanita se moría ya que nadie creía en ella pidió a todos los niños del mundo que la revivieran aplaudiendo bien fuerte. ¡Y funcionó! [5]

El poder del comportamiento requiere recobrar credibilidad. Necesita un club de fans. Pues ya lo iniciamos. Somos fanáticos del comportamiento  y escribimos sobre el tema porque al igual  que  Peter Pan, el comportamiento desde todos sus enfoques nos apasiona.


[1] González Valdillo José Luis, Comportamiento Humano, Universidad de Deusto, 1993.

[2] Ahumada Silvia,  Notas del autor..

[3] Anwar.el Sadat, NY, Harper & Row, 1978.

[4] Goleman Daniel, Emociones Destructivas, Vergara, Argentina, 2003.

[5] Roberts Kevin, El futuro más allá de las marcas, Empresa Activa, 2005.

Silvia Ahumada (@silvia_ahumada)

Profesora de Dirección de Personas

Nota: Le invito a que consulte la Especialidad Europea en Dirección de Personas

* Los contenidos publicados en este post son responsabilidad exclusiva del Autor.

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